En la actualidad, la Universidad de Chile está llevando a cabo el proyecto integral de intervención de Casa Central, el que incluye trabajos de renovación, restauración y recuperación patrimonial del edificio. En dicho proyecto, una de las líneas más relevantes es la conservación de la colección de retratos de los rectores, ubicada históricamente en la sala Ignacio Domeyko, tarea que fue otorgada al equipo especializado en restauración y conservación de la Facultad de Artes, el cual ha destacado en trabajos de gran envergadura de importantes instituciones públicas, como el Banco Central y EFE (Empresa de los Ferrocarriles del Estado).
El trabajo de restauración de tales retratos comenzó este mes, partiendo por el traslado de las obras al Taller de Restauración en la sede Las Encinas de las Facultad de Artes para asegurar las condiciones adecuadas de trabajo, además del resguardo y cuidado de las piezas. Allí, el equipo compuesto por seis conservadoras, dos pasantes del Postítulo en Conservación y Restauración de la misma Universidad y una encargada de registro, estará concentrado en esta labor hasta finales de marzo, y tras la culminación del proceso, las obras serán retornadas a su emplazamiento original en la Casa Central.

En esta primera etapa se ha hecho un diagnóstico y evaluación del estado de conservación de las obras, trabajo que se ha desarrollado de manera coordinada con el Archivo Central Andrés Bello, en particular con su área de Conservación y Patrimonio. Esta articulación interinstitucional ha permitido abordar el proceso desde altos estándares técnicos y patrimoniales, reforzando una mirada integral sobre el resguardo del acervo histórico y simbólico de la Universidad.
Al respecto, el director ejecutivo de Rectoría de la Universidad, Carlos Rilling, expresa: "El plan de restauración de la Casa Central, impulsado y articulado por nuestra Prorrectora, Alejandra Mizala, constituye un acto de responsabilidad con la memoria de Chile y busca proteger un legado que custodiamos para toda la nación. En ese marco, la restauración de la galería de cuadros de nuestros rectores busca poner en valor la genealogía e identidad de la educación superior chilena, así como resguardar una colección artística de incalculable valor patrimonial para las futuras generaciones”.

Y agrega: “Este compromiso de resguardo se ejerce mediante la excelencia técnica de nuestra Facultad de Artes, cuyo equipo de restauración se ha consolidado como referente nacional. Su labor ha sido destacada en proyectos de alto impacto como la restauración de más de 300 obras de la colección del Banco Central. Es un privilegio para nosotros contar, dentro de nuestra institución, con un equipo de este nivel técnico, capaz de unir la investigación académica con la salvaguarda de nuestra historia y la memoria visual de la nación".
Asimismo, Loreto Millar, coordinadora del Área de Conservación y Patrimonio del Archivo Central Andrés Bello, explica cómo se ocupan de brindar orientación para el cuidado de los bienes patrimoniales de edificio: “Hace años, el anterior equipo de conservación del archivo hizo un acotado diagnóstico de los retratos de los rectores, en este contexto, pudimos dialogar con quienes dirigen el trabajo de restauración para conocer sus metodologías de trabajo, compartir experiencias y criterios de intervención así como traspasar la documentación del archivo que pudiese ser de interés para el equipo”. Del mismo modo, asegura: “Hemos podido constatar el trabajo meticuloso y delicado del equipo de especialistas de la Facultad de Artes, algo que nos alegra y nos da esperanzas sobre futuros proyectos en otros espacios de la universidad y en el contexto de otros patrimonios”.
A su vez, el vicedecano de la Facultad de Artes, Luis Montes Rojas, indica: “Este proyecto es profundamente significativo para la Facultad de Artes, porque nos permite aportar desde nuestro quehacer disciplinar a la puesta en valor de uno de los espacios más emblemáticos de la Universidad de Chile. A través de nuestro equipo de conservación y restauración, no solo entregamos un trabajo técnico altamente especializado, sino también una mirada patrimonial, crítica y situada sobre cómo se cuida, se interpreta y se proyecta la memoria institucional”.
Erika Valdés, gestora cultural de la Facultad de Artes y coordinadora de esta iniciativa, profundiza: “Este proceso fortalece de manera concreta los vínculos entre la Facultad de Artes, Rectoría, el Archivo Central Andrés Bello y las áreas administrativas de la Universidad. No se trata solo de restaurar obras, sino de afirmar una forma de trabajo transversal que entiende el patrimonio como un bien común, público, y como un eje articulador de la vida universitaria”.
La importancia de un equipo especializado y enfocado en el valor patrimonial
Este proyecto, que tiene como objetivo salvaguardar el valor patrimonial, histórico y simbólico de los retratos de los rectores, requiere de un alto estándar profesional de conocimiento, técnica, competencias y metodología. Todas cuestiones que el equipo de restauración de la Facultad de Artes ha consolidado dentro de su línea tanto investigativa como práctica.
En este caso se ha considerado el registro, diagnóstico y tratamiento de 18 obras, todas pinturas al óleo, junto a sus marcos originales, que presentaban distintos grados de deterioro debido al paso del tiempo, condiciones ambientales y manipulaciones inadecuadas.
Carolina Muñoz, magíster en Conservación y Restauración de Objetos Patrimoniales y coordinadora del equipo de restauración de la Facultad, describe: “Las intervenciones incluyen, según el estado de conservación de cada obra, consolidación de la capa pictórica, remoción de barnices envejecidos, corrección de deformaciones y unión de desgarros en los soportes. Paralelamente, los marcos están siendo trabajados mediante procesos de limpieza, consolidación, reintegraciones volumétricas y elaboración de moldes de yesería y policromía para recuperar su estabilidad y lectura estética”.
“Para varios integrantes del equipo, además, el proyecto tiene una dimensión personal, ya que son exalumnos de la universidad, lo que refuerza el compromiso con este patrimonio”, recalca.
Cabe mencionar que todas las intervenciones se realizan bajo criterios científicos y éticos propios de la disciplina, con una documentación rigurosa de cada etapa del proceso. “Esta información quedará resguardada en el Archivo Central Andrés Bello, permitiendo futuras consultas y fortaleciendo la conservación preventiva. La idea es que, una vez restituidos en la Casa Central, los retratos puedan exhibirse bajo los criterios museográficos adecuados propuestos, asegurando su preservación a largo plazo y una mejor accesibilidad visual, contribuyendo así a reforzar la memoria institucional y el vínculo entre la universidad, su historia y la comunidad”, finaliza la restauradora.
Facultad de Artes como referente de conservación patrimonial
La Facultad de Artes se ha convertido en un referente en el resguardo del patrimonio cultural, no solo por su excelencia técnica, sino por su enfoque integral, que articula investigación, formación y servicio público. Así lo explica el vicedecano de la Facultad, Luis Montes, quien también destaca la colaboración con el Archivo Central Andrés Bello: “Es clave, porque permite vincular la conservación material de las obras con su dimensión histórica, documental y simbólica, fortaleciendo una gestión patrimonial más completa, rigurosa y sostenible”.
Al mismo tiempo, la autoridad indica la importancia de contar con un equipo sólido no solo en la ejecución técnica, sino también en la gestión y la administración de los proyectos. “Hoy, los desafíos patrimoniales requieren no solo saber restaurar, sino también saber articular equipos, cumplir plazos, responder a altos estándares institucionales y dar garantías de seriedad y continuidad, algo que se vuelve cada vez más central en el trabajo que estamos impulsando desde la Facultad”, manifiesta.
En ese sentido, “esta colaboración no es puntual, sino que responde a una lógica de articulación entre unidades que comparten una misión común: resguardar, estudiar y activar la memoria institucional de la Universidad", concluye la gestora cultural, Erika Valdés.
Por último, desde el Archivo Central Andrés Bello valoran la iniciativa y consideran que debe ser un referente para futuros proyectos dentro de la universidad: “Aporta desde lo profesional con especialistas en patrimonio, muchos de ellos, formados en la facultad de artes y que poseen una expertise valiosa en intervención sobre pintura de caballete”, dice Loreto Millar, y añade: “Los equipos y los organismos universitarios han tenido la voluntad, generosidad y profesionalismo para conocerse, reflexionar críticamente en torno a las acciones del pasado y proponer metodologías responsables de intervención. A través de esta experiencia podemos constatar cuán virtuoso es que múltiples disciplinas, saberes y experiencias se hagan presentes para difundir y preservar en el futuro el patrimonio de todos”.

