


El pasado martes 13 de enero, los pasillos y talleres de la sede Las Encinas dejaron de ser recintos de estudio para convertirse, de manera simbólica, en un museo. Pintura, grabado, fotografías, instalaciones, video, entre otras obras, se dieron cita en esta muestra que combina técnicas desde las tradicionales a las más experimentales. La inauguración de la exposición de egreso “Quinta Cohorte 2025” fue el cierre de un ciclo académico para la nueva generación de artistas visuales de la Universidad de Chile, el cual convocó a una multitud en torno a la creación joven contemporánea.
La ceremonia adquirió un matiz de especial solemnidad al rendir tributo a uno de los pilares fundamentales de la Facultad, el artista y profesor Gonzalo Díaz Cuevas. El Vicedecano de la Facultad de Artes destacó la relevancia de este hito institucional señalando: “Estamos muy contentos de abrir este tipo de instancias a la comunidad. Durante estos últimos cuatro años hemos realizado un acompañamiento de estos futuros artistas, dándole las herramientas y espacios posibles para que se desarrollen. Hoy la sede Las Encinas se transforma en un museo y esta instancia también es importante porque recordamos a Gonzalo Díaz, gran artista y profesor de nuestra Facultad”.
En un gesto que busca perpetuar su legado pedagógico y artístico, el Director del Departamento de Artes Visuales, profesor Francisco Sanfuentes, anunció el bautizo oficial de la emblemática Sala 31 como “Sala Gonzalo Díaz Cuevas”. El académico explicó que la instalación de una placa conmemorativa busca asegurar que el espacio siga siendo reconocido por su identidad histórica: “Como una forma sencilla de mostrar nuestro reconocimiento, nuestro homenaje, instalamos en su taller una placa conmemorativa. Ese taller, la sala 31 que siempre fue nombrada como el taller de Gonzalo Díaz, se seguirá llamando y queda bautizado oficialmente así. Quienes lo hayan conocido, sabrán de su legado tanto artístico como docente y lo van a valorar”.

Desde la voz de sus protagonistas, la muestra se presentó como un ejercicio de honestidad y compromiso. La egresada Elisa Palma reflexionó sobre el peso emocional de exponer el trabajo de años frente a la mirada pública: “Para quienes expusimos hoy, esta inauguración significa algo más que un examen o un cierre de un año académico. Significa abrir una parte de nosotros y ponerlas frente a otros. Significa mostrar lo que hizo sentir, lo que dolió, lo que cambió, lo que se buscó y lo que aún no encontramos. Muchas veces pensamos que el arte es un lenguaje, una técnica o un oficio, pero antes que eso es un impulso”.
Palma también enfatizó que el valor del arte reside en el encuentro y no solo en el objeto terminado: “La obra no existe solo porque la hacemos, sino porque alguien la mira, la vive, aunque sea solo por un rato. Por eso, hoy también celebramos lo que no se ve en las paredes ni en las mentes: celebramos el proceso. Y como siempre dice mi padre, el arte nos salva”.
La experiencia estudiantil en Las Encinas fue descrita por Isadora Pinto como la construcción de una familia que trasciende lo académico. “El que sea artista es formar una comunidad y formar una familia que te sigue apoyando aún saliendo de la carrera. Agradezco esas conversaciones de pasillo que muchas veces enriquecen aún más nuestro trabajo, porque en este momento está solo una pequeña parte de lo que nosotros podemos hacer por el resto de lo que nos queda de una vida. Egresar no es solamente terminar una carrera y punto final, nosotros salimos al mundo y nos exponemos con lo que tenemos”, afirmó la egresada.
A la par del egreso de la licenciatura, la ceremonia celebró un hito para la democratización y el acceso a la formación artística con la entrega de diplomas a la primera generación del Programa de Exploración Vocacional (PEV). Esta iniciativa, impulsada por el Departamento de Artes Visuales, busca ampliar las oportunidades de ingreso a la educación superior para jóvenes de enseñanza media o recientemente egresados, priorizando el pensamiento crítico y la creatividad por sobre los conocimientos técnicos previos. Se entregaron los reconocimientos y diplomas a los estudiantes Renato Durán Campos, Felipe García Ramírez, Amanda Godoy Moyano, Andrés Montes Barber, Anastasia Vidal Vásquez, Facundo Reyes Molina y Sofía Torres Bustamante.

La jornada también fue el escenario para la entrega de la segunda versión del Premio Herminia Arrate de Dávila, otorgado a la artista Carla Kachele, quien reivindicó la importancia de la visualidad en la sociedad actual y el rol de las mujeres en la disciplina. “Es importante lo que hacemos, aunque nos hagan creer que no. El mundo hoy día es muy visual, todos tenemos celulares y es el lenguaje universal que tenemos para conectarnos con otros territorios, así que me parece fundamental lo que hacemos y que tengamos conciencia de que es algo importante”, sostuvo Kachele tras recibir el galardón.


La exposición Quinta Cohorte 2025 permanecerá abierta al público con entrada liberada en la sede Las Encinas de la Facultad de Artes (Las Encinas 3370, Ñuñoa) hasta el 22 de enero. Horarios: lunes a viernes entre las 10:00 y las 17:00 horas. La entrada es liberada.
