“La sociedad de las abejas” es el nombre de la propuesta de ópera de cámara breve con la que Gabriel Gaete y Francisca Santibáñez, estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, ganaron el 1er Concurso Creative Lab Latinoamericano de Nueva Ópera.
La premiación se llevó a cabo el pasado 20 de noviembre, tras la interpretación que el Ensamble Taller de Música Contemporánea hizo de las tres obras finalistas de este concurso, en formato de concierto y en calidad de work in progress, determinando que el primer premio recaería en dos de esas obras -”La sociedad de las abejas” y “La mina”-, las que continuarán desarrollándose hasta su estreno, ya en formato de ópera, a cargo del Ensamble Taller de Música Contemporánea que dirige Pablo Aranda durante este 2025 (más información aquí).
“Para mí, fue una experiencia fundamental, ya que tuve la oportunidad de plasmar una idea dramática a partir de las inquietudes musicales que surgen de manera natural en mí”, señaló Gabriel Gaete. Y destacó sobre este concurso, que consideró etapas de capacitación, las “charlas con expertos en la gestión de proyectos, así como la oportunidad de conversar sobre la obra con Pablo Aranda. Estas dos instancias fueron clave para reforzar los conceptos de la obra, hacerla lo más concisa posible y, además, entender qué elementos debemos expresar al momento de lanzar el proyecto a nivel comercial”.
El certamen no sólo busca apoyar la generación y circulación de nuevos repertorios en la región, sino que, además, “revivir en las condiciones actuales la idea específica de las óperas como dramas musicales basados en temas sociales”, indican las bases de esta iniciativa que se enmarca en una alianza entre el Instituto de Música UC, Ópera Latinoamérica, el Teatro Municipal de Santiago y el Centro de Innovación UC. De allí que se hayan definido como temas clave en esta primera versión la sostenibilidad, diversidad, transformación digital, sonidos, ritmos e instrumentos vernáculos, y diálogo de la tradición con la vanguardia.
Al respecto, Francisca Santibáñez valoró que “este proyecto haya comenzado desde un lugar muy sensible y reflexivo, siendo los aspectos estéticos, sonoros y visuales los que sustentan la creación de este trabajo. El objetivo principal es plantear una realidad cotidiana que ha sido invisibilizada durante décadas y que, en los tiempos actuales, exista la posibilidad y apertura para abordar estas realidades alternas”, adelantó sobre los temas que abordan en su propuesta.
La sociedad de las Abejas: proceso creativo
Gabriel y Francisca se conocieron en un curso de formación general sobre escucha y análisis de la sonoridad en videojuegos y, posteriormente, trabajaron juntos en un encargo que Francisca recibió en el Taller de Diseño Escénico IV de la carrera de Diseño Teatral. Como ella recordó, “convoqué a Gabriel para trabajar juntos y complementar mi trabajo con un diseño sonoro adecuado para dicho encargo. Desde esa colaboración, descubrimos que nuestras metodologías de trabajo eran bastante afines, y Gabriel demostró siempre una gran habilidad para proponer y traducir musicalmente los conceptos que desarrollábamos”.
Ambos comparten, además, el interés por temas como el universo de las abejas, lo que incluye “aspectos visuales, estéticos y sonoros, además de su noble labor en el ecosistema y nuestro interés y preocupación por su estado de peligro”, comentó Francisca, haciendo alusión a la propuesta con la que ganaron este concurso.
Con música de Gabriel, libreto y dirección escénica de Francisca, y con asesoría de Amanda Rogers, “La Sociedad de las Abejas” “busca mostrar al público una realidad en la que los seres humanos, al llegar a un alto nivel de desarrollo industrial, comienzan a comportarse de manera similar a una colmena de abejas. En este contexto, la reina se convierte en el único individuo atrapado en un destino que está determinado por su género, sin posibilidad de escapar o elegir. Cuando expresa su deseo de liberarse de este destino, las obreras deciden sacrificarla, ya que consideran que es lo más eficiente y rápido para garantizar la continuidad y duración de la sociedad”, contó Gabriel.
“La estructura social tan determinante que sostiene a la comunidad de las abejas nos permitió extrapolar ciertos códigos de comportamiento a los de la humanidad. Esto nos permitió plantear la problemática de la obra: la maternidad, y cuestionarla desde un lugar ficticio pero sumamente concreto, en el que, si una hembra no cumple con su deber biológico, es eliminada y reemplazada automáticamente”, explicó al respecto Francisca. Y añadió que, si bien el rol de la mujer desde hace décadas no se limita exclusivamente a la procreación y que “siempre ha ocurrido que mujeres decidan no ser madres por opción y no por condición, es recién en nuestros tiempos cuando esta decisión deja de representar una amenaza, incluso para sus congéneres”.
Para Gabriel, quien, desde el punto de vista musical se vio “fuertemente influenciado por La Consagración de la Primavera de Stravisnky y la idea de la ciclicidad”, el proceso de creación de “La Sociedad de las Abejas” fue sorprendentemente rápido, encontrando la motivación para destinar tiempo a esta propuesta en medio del cierre del semestre. “Cuando comenzamos a trabajar en la segunda fase del concurso, sentimos que la obra se estaba orientando de manera natural hacia el objetivo de la convocatoria, por lo que no fue necesario hacer muchos ajustes. Sin duda, esta experiencia nos abre nuevas posibilidades y refuerza nuestra motivación para realizar proyectos similares en el futuro”, dijo.
“Estamos, en primer lugar, agradecidos por la oportunidad que este concurso brinda para plantear este tema y convertirlo en motivo de reflexión para el público. Tener la oportunidad de presentarnos en el escenario más prestigioso y emblemático del ámbito de la ópera es un gran honor. Queremos aprovechar al máximo todas las experiencias que podamos vivir en este contexto, generar redes de trabajo para el futuro y, por encima de todo, disfrutar de este proceso único”, concluyó Francisca.