


El martes 7 de julio, en la sala Adolfo Couve de la Facultad de Artes, se realizó el lanzamiento del libro de poesía Teselas, del artista visual y académico del Departamento de Artes Visuales (DAV), prof. Víctor Alegría. La presentación, moderada por el prof. Alexis Carreño, estuvo a cargo de destacados nombres del quehacer artístico, docente y literario local: Arturo Cariceo, artista visual y profesor del DAV; Nicolás Letelier, escritor, poeta y músico; Francisco Martinovich, poeta, escritor y académico.
El director del Departamento de Artes Visuales, prof. Francisco Sanfuentes, también dio unas palabras al inicio de la instancia: “es un gusto tenerlos acá. Reitero nuestra bienvenida y mis sentidos agradecimientos al profesor Víctor por tener la voluntad, el deseo y la gentileza de querer lanzar su libro con nosotros. Lo conocemos, tiene una larga trayectoria como docente en nuestro departamento (de artes visuales) en el área de dibujo. Víctor se ha destacado también por un trabajo literario importante y muy destacado, donde nos ha ofrecido su sensibilidad que se remite al trabajo visual, a la vida y al mundo que habita, pero que está lleno de pintura también, lleno de arte y de su historia. A veces, desde la poesía, Víctor también observa la historia, reacciona y nos ofrece su mirada profunda sobre aquello que hemos visto muchas veces en distintas obras, pero que están poéticamente desglosadas, poéticamente tocadas por su escritura”.
Teselas es un conjunto de poemas creados a partir de las Artes Visuales, en particular la pintura y, en menor medida, el dibujo. En su mayoría son écfrasis, tanto su primera como su tercera partes: Tersura y Pasajes. En el centro del libro se encuentra la segunda sección, La tempestad de Giorgione, la cual también comienza con una écfrasis de la pintura. Asimismo, el libro posee poemas basados en la biografía de artistas, pero en su grado menor. “Desde mi primer libro (Pleamar), siempre he incluido algunos poemas creados a partir de pinturas o aspectos biográficos de los propios pintores, hasta que llegó el momento en que decidí escribir un libro dedicado a esta materia, tanto por la satisfacción de hacerlo como por un número importante de poemas que había realizado a la fecha. La tempestad de Giorgione es un extenso poema, el cual gira en torno al misterio que aún hoy provoca la pintura del veneciano”, explicó el prof. Alegría.
Durante la presentación del libro, el artista visual y académico del DAV, Arturo Cariceo, estableció una analogía entre el trabajo poético del autor y su actual exposición Composición de lugar, que se exhibe paralelamente en la Sala Juan Egenau de la misma unidad académica. “El título de la exposición (Composición de lugar), la usamos para decir que alguien evalúa una situación antes de actuar, pero la expresión viene de la retórica militar y espiritual: antes de decidir hay que representar el terreno con la imaginación, situarse en él. En la muestra de Víctor conviven dos maneras de hacerlo: la obra como geografía verificable y el lugar como espacio pictórico puro. Quiero proponer que esta exposición es la mejor introducción posible a Teselas, porque es la misma pregunta hecha dos veces: ¿cómo se compone un lugar?”.
Para el prof. Cariceo, “el paradigma que Alegría lleva pintando en sus lienzos es el mismo que lleva escribiendo en sus páginas, solo que en otra lengua. Horacio dejó una fórmula que la tradición mantiene durante siglos: ut pictura poesis, como es la pintura, así es la poesía, la doctrina de las artes hermanas como dos maneras de un mismo oficio. Víctor hace uso de ese mandato donde ambas disciplinas comparten un mismo problema, aunque lo resuelvan con materiales distintos: el de cómo detener el tiempo en una forma. Pero conviene precisar que este no es un libro de écfrasis nocional con cuadros inventados para la ocasión; son obras reales, verificables y catalogadas. Alegría, que es pintor y poeta, no ilustra cuadros con palabras ni traduce poemas a color: lo que hace es poner a la pintura y al poema a resolver la misma encrucijada, cada uno en su propia lengua, y los deja conversar”, reflexionó.
Tesela: una unidad pictórica
En su intervención, el escritor, poeta y músico Nicolás Letelier analizó críticamente los alcances de la técnica ecfrástica empleada por el académico del DAV. Letelier subrayó cómo el poema bien estructurado logra interpelar de manera directa al lector sin la estricta necesidad de que este conozca de antemano la referencia visual de la obra pictórica citada. El texto, bajo esta lógica, se vuelve un catalizador de la experiencia física de la materia, traduciendo a la palabra escrita el peso, la rugosidad o la transparencia del pigmento en la obra analizada.
“¿Qué es una tesela? Una tesela es una unidad pictórica, podía ser de oro o de un material, una pequeña piedrita que se va uniendo al mosaico. Podríamos decir que es un objeto que por sí solo no dice mucho; es en su exposición junto a otras teselas donde se afirma su sentido. Es en su organicidad donde podemos ver la obra”, expuso Nicolás Letelier durante el lanzamiento.
Para ilustrar este punto, Letelier remarcó el modo en que el texto dedicado a la obra del pintor francés Nicolas de Staël dialoga con nociones de ascetismo, línea y vastedad. Esta interacción da cuenta de un conocimiento técnico de los procesos de composición pictórica, los cuales son incorporados a la estructura métrica de los poemas. “Víctor Alegría es artista y docente, además de poeta. Es en esta doble militancia en la que entendemos la naturaleza de este libro, cargado con lo que la tradición llama écfrasis: poemas sobre pinturas u objetos de arte representativo. Es aquí donde la palabra y la pintura se unen de forma virtuosa”, añadió Letelier.
Por otra parte, el poeta, editor y académico Francisco Martinovich se adentró en los aspectos formales del libro, destacando el rol fundamental que juega la luz y su contraparte, la sombra, como ejes ordenadores de la visualidad poética del volumen. Martinovich propuso que en la escritura de Alegría la luz actúa como un agente vitalizador de la materia y de las escenas domésticas o museísticas que se describen, mientras que la sombra proyecta la presencia de la finitud histórica y física de los artistas analizados. “La aparición del imaginario vital de Víctor Alegría depende de la luz. Cuando asoma sobre los objetos, los vitaliza. Su ausencia, figurada en la sombra, materializa la inevitable presencia de la muerte como en el conmovedor y dramático remate de Manet, donde escribe que una sombra cayó sobre la luz inasible”, detalló.
Martinovich destacó de igual modo la singularidad del extenso poema central dedicado a La tempestad de Giorgione, caracterizándolo como una forma poética poco habitual en el panorama literario local. Al operar simultáneamente como un ensayo teórico, una crónica de época y un ejercicio lírico, el poema se desmarca de los registros tradicionales de la poesía testimonial chilena. “Es un ensayo líquido en verso que de reseña deviene estudio y de estudio a poema. Esta manifestación de la voz poética de Víctor Alegría es una poco vista en la poesía chilena. Información, anécdota, juicio técnico y voz poética son elementos igualmente relevantes en el despliegue de estos textos”, puntualizó.
El misterio que rodea la célebre obra del maestro veneciano radica, en gran parte, en que las radiografías aplicadas al lienzo revelaron la total ausencia de un dibujo preparatorio. Giorgione pintó directamente con la mancha, modificando las figuras de manera intuitiva sobre la tela. Esta circunstancia técnica es rescatada por Alegría en su obra para plantear una reflexión de carácter ético y estético sobre la creación. “La pintura de Giorgione me interesó particularmente por su lirismo, atmósfera y el misterio que la envuelve, predominando también esto último a lo largo del poema. Hacer aquel ejercicio me permitía reflexionar como artista sobre la obra: citar a historiadores del arte, poetas y filósofos, e incorporar el collage”, sostuvo el profesor Víctor Alegría.
La jornada finalizó con una profunda muestra de gratitud por parte del profesor Víctor Alegría, quien tomó la palabra para reflexionar sobre el carácter inherentemente del quehacer artístico y de la producción editorial. El artista y poeta enfatizó la importancia de los lazos de colaboración que sostienen tanto la vida universitaria como la creación cultural. En sus palabras, el artista extendió un agradecimiento afectuoso a los presentadores de la mesa, a los equipos de gestión y comunicaciones de la unidad, a su familia y, con especial énfasis, a sus estudiantes de pregrado, a quienes envió un mensaje sobre la complejidad y nobleza del camino que han decidido emprender en las aulas del departamento.
El libro de poesía Teselas de la editorial Ril, se encuentra a la venta en la librería Altamira, Ulises, en el Centro Cultural Gabriela Mistral, entre otros. También en las oficinas del Departamento de Artes Visuales durante agosto, a través de Daniela Vera (sólo transferencias).
