Tras un proceso de remodelación integral de la cafetería de la sede Alfonso Letelier Llona, financiado mediante el Plan para el Fortalecimiento de las Universidades Estatales (PFUE), el comedor de la sede Alfonso Letelier Llona de la Facultad de Artes abrió sus puertas para que la comunidad universitaria vuelva a hacer uso del espacio, como un lugar de convivencia y esparcimiento.
Por ello, hoy, jueves 4 de junio, se realizó un desayuno para celebrar este hito, al cual fue convocada toda la comunidad de la Facultad de Artes, incluyendo estudiantes, personal de colaboración y académicos/as. Además, la rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, asistió a la instancia junto a otras autoridades universitarias, con el fin de dar cierre a un largo proceso que tenía como finalidad mejorar la experiencia de quienes integran la Facultad.

"En la Universidad de Chile, nuestra base y fundamento es construir comunidad, encontrarnos, conocernos, trabajar y estudiar juntos. Eso requiere infraestructura adecuada, y este espacio que hoy inauguramos es un lugar precioso, donde se ve la ciudad, que ustedes han conocido como estudiantes y como profesores. Se siente también el orgullo por este edificio, que tiene una larga historia", comenta la rectora Rosa Devés.
El proyecto, que contó con una inversión de más de 234 millones de pesos, tuvo como objetivo modernizar los espacios y optimizar la capacidad operativa del recinto. De esta forma, se realizaron renovaciones del sistema eléctrico, pintura, cortinaje, ventanales y climatización, además de la instalación de todo el mobiliario y equipamiento propio para el funcionamiento de la cocina y la conservación de alimentos.
Al respecto, el decano de la Facultad de Artes, Fernando Carrasco Pantoja, expresa: “Avanzar en la remodelación de estos espacios responde a esfuerzos de larga data, se necesita el trabajo de distintas personas para que dé como resultado una ejecución que cumpla con las expectativas de la comunidad. Desde el Decanato siempre será motivo de alegría poder avanzar en mejoras concretas que impacten en el buen uso de nuestros espacios, la mantención de la infraestructura es un desafío constante para nuestra Universidad por lo que apertura del comedor es la ejemplificación de nuestro interés por proveer de más y mejor infraestructura para el encuentro comunitario y el desarrollo de nuestra Facultad”.

La cooperación y coordinación con diferentes unidades de la Universidad fueron fundamentales para la finalización del proyecto, por ejemplo, el Decanato de la Facultad de Artes realizó gestiones con Rectoría para conseguir mesas y sillas faltantes para la implementación del comedor y su correcto uso. “El apoyo de Rectoría, VAA y VAEGI ha sido fundamental. De hecho, el incumplimiento de un proveedor que atrasó su inauguración pudo ser soslayado con el apoyo directo de nuestra Rectora, y así pudimos abrir el espacio como comedor, que tanta falta hacía en nuestra sede Alfonso Letelier”, confirma el vicedecano de la Facultad de Artes, Luis Montes Rojas.

Y añade: “Como toda tramitación de nuestra Universidad debe cumplir con todas las exigencias que determina la ley de compras públicas. Sin embargo, creo que todo esfuerzo vale la pena cuando vemos el trabajo terminado, dispuesto para la comunidad triestamental. Todos quienes hemos vivido por largo tiempo en nuestra Facultad conocimos el Casino, y verlo remodelado en esta nueva condición, es de gran satisfacción”.
El proyecto contempla la instalación de un servicio de cafetería, que próximamente será habilitado para la comunidad, complementando la remodelación del espacio completo, que ahora cuenta no sólo espacios destinados al desayuno o almuerzo, sino también con alternativas de cowork y esparcimiento con una amplia vista del centro de Santiago.
La estudiante de quinto año de la carrera de Danza, Constanza Sepúlveda, quien ya aprovecha el nuevo comedor, comenta sobre las modificaciones del espacio: "Lo encuentro muy lindo estéticamente, es súper agradable venir a comer, nos sorprendió que tuviera aire acondicionado, son pequeñas cosas que se agradecen. En cuanto a su funcionalidad está súper bueno, ahora tenemos enfuches, algo tan común que antes no había. También pienso que sería genial que en las partes nuevas para sentarse hubieran cojines, para poder descansar un poco".
En cuanto a las expectativas sobre la habilitación de la cafetería, la estudiante indica: "Espero que tenga acceso para comprar con la Junaeb, que los precios sean accesibles y que hayan opciones proteicas, vegetarianas, veganas y sin gluten", y reflexiona: "El espacio está muy bueno, estábamos esperándolo porque no teníamos muchos espacios para comer y compartir. Yo este lugar y digo 'Así podrían estar nuestras salas, reacondicionadas, con más comodidad', y si lo veo acá dijo 'Bueno, podría ser real en otras áreas de la Facultad'".
Para finalizar, el vicedecano, Luis Montes, profundiza: “Estos proyectos son largos, a veces cansadores, pero creo que son los trabajos que más disfruto hacer. Esta inversión es grande en términos monetarios, pero es absolutamente imprescindible tener espacios para la reunión de la comunidad, y así lo hemos hecho en nuestras tres sedes. El casino y la sala de estar en Las Encinas, el café y la sala del zócalo de Detuch, y en Compañía, el mobiliario urbano instalado en el pasaje, y ahora, este comedor que repone un lugar central para música, danza y sonido, además de todos y todas quienes laboramos en la Sede Alfonso Letelier. Espero que especialmente los y las estudiantes sientan este espacio como propio, que lo cuiden y que lo habiten, y que en el más breve plazo podamos disponer de la cafetería, ojalá dentro de este primer semestre”.

