Creada en 2016 por iniciativa de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, la revista celebró una década consolidándose como un espacio de divulgación cultural y debate público. En el marco de esta conmemoración, la publicación presentó además su edición aniversario titulada “Pensar el futuro”, dedicada a abordar las complejidades e incertidumbres del presente desde una perspectiva prospectiva y transdisciplinaria.
Desde su creación, Palabra Pública ha abordado temas como democracia, memoria, feminismos, medioambiente, educación, arte, tecnología y desigualdades sociales, reuniendo a académicos, investigadores, artistas, escritores y actores del mundo cultural en torno a debates de interés público. A lo largo de estos años, la publicación ha desarrollado además múltiples formatos editoriales y actividades de extensión, entre ellas lanzamientos de revistas, ciclos de conversaciones, charlas magistrales, seminarios y encuentros culturales abiertos a la ciudadanía.
Asimismo, en la jornada se destacó cómo la revista ha fortalecido su presencia digital mediante contenidos periodísticos, columnas, entrevistas, ensayos y coberturas especiales que buscan acercar el conocimiento universitario a públicos más amplios. Su edición impresa, publicada tres veces al año, se complementa con una plataforma web de actualización permanente y una activa participación en redes y espacios culturales.
En esa línea, Pilar Barba, vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, destacó que revista Palabra Pública se ha consolidado como “un medio multiplataforma” —ya que cuenta con una edición impresa, un sitio web y un programa radial anual en Radio Universidad de Chile— orientado a contribuir a una conversación informada sobre los procesos sociales, culturales, políticos y tecnológicos que transforman la vida en común. Asimismo, relevó su vocación pública, expresada en la distribución gratuita de la revista y en la ampliación de su presencia en ciudades como Valparaíso, Concepción, Temuco y Valdivia.
La autoridad agregó que, en un contexto marcado por la velocidad y fragmentación del debate público, “las revistas culturales universitarias cumplen una función irremplazable”, al permitir conversaciones “más reflexivas, más informadas y también más humanas sobre el mundo que compartimos”. Finalmente, valoró el trabajo y compromiso de quienes han hecho posible el proyecto durante esta década.
En tanto, Evelyn Erlij, editora de la revista Palabra Pública, señaló que “diez años implican hacer un balance, pero también preguntarse qué conversaciones necesitamos abrir”. En esa línea, explicó que Pensar el futuro, título de la edición 37 de la publicación, nació “de la inquietud de abordar el futuro no solo desde la crisis, el miedo o la incertidumbre, sino también como un espacio de reflexión e imaginación crítica”.
Asimismo, agregó que esa mirada motivó la invitación al filósofo y académico de la Universidad de Chile, Sergio Rojas. “Hoy celebramos una revista, pero también una forma de entender el periodismo cultural, la universidad pública y la conversación compartida. Celebramos la posibilidad de detenernos a pensar en medio de la inmediatez de estos tiempos”, concluyó.
¿Es el ‘individuo’ la última frontera?
La actividad central de esta conmemoración fue la charla magistral “¿Es el ‘individuo’ la última frontera?”, a cargo de Sergio Rojas, filósofo, ensayista y académico de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
Rojas ha sido además un colaborador permanente de Palabra Pública desde los primeros números de la revista, participando de manera sostenida en las discusiones y reflexiones impulsadas por la publicación. Durante esta década ha aportado con ensayos y columnas que dialogan críticamente con el presente. Entre sus colaboraciones destacan textos como Como un tenebroso “ruido blanco” de la historia, Un enorme cadáver cubre el horizonte, Infrapolítica y ‘underground’ y Nuestra contemporánea desorientación política.
En su charla magistral, Sergio Rojas reflexionó sobre las transformaciones culturales y simbólicas que atraviesan las sociedades contemporáneas, señalando que actualmente existe una creciente conciencia respecto de la distancia entre las palabras y la realidad que buscan nombrar. “Usamos el pudor de las comillas, vamos poniendo las comillas, el ‘individuo’, ‘democracia’, ‘modernidad’ entre comillas”, planteó el académico, agregando que "hoy los conceptos ya no parecen corresponder de manera literal a la experiencia del mundo".
A partir de esta idea, el filósofo sostuvo que existe un “hiato” entre lenguaje y realidad, fenómeno que definió como “el fin del mundo”, entendido no como un colapso definitivo, sino como el tránsito hacia una condición inédita. En ese contexto, abordó también el fenómeno de la fragmentación social, describiéndolo como un proceso de desagregación que pone en cuestión las grandes categorías heredadas de la modernidad. “Humanidad”, “sujeto”, “razón” e “historia” fueron algunos de los conceptos mencionados por Rojas como ejemplos de aquellas “grandes mayúsculas” que durante décadas estructuraron el sentido común y la comprensión del mundo, pero que hoy aparecen debilitadas o tensionadas. “Asistimos hoy a una modernización sin modernidad”, afirmó.
El académico también planteó una reflexión en torno al individuo como horizonte contemporáneo. “¿Es el individuo la última frontera? Si es así, es bastante inquietante”, señaló, cuestionando la idea de emancipación moderna y preguntándose qué queda luego del progresivo abandono de las estructuras colectivas y tradicionales. “¿Qué deja en su lugar esa emancipación? Un 'individuo' en la intemperie”, sostuvo, advirtiendo que se trata además de un proceso irreversible.
En esa línea, Rojas se refirió al miedo como uno de los rasgos centrales de nuestro tiempo, mencionando el concepto de “miedo derivativo” desarrollado por el sociólogo Zygmunt Bauman, entendido como una conciencia permanente de vulnerabilidad. A propósito de ello, abordó también las inquietudes contemporáneas frente a la inteligencia artificial.
Rojas sostuvo además que los cambios históricos no ocurren simplemente a partir de una toma de conciencia racional. “No saltamos de una época a otra a través de un darse cuenta”, afirmó, criticando cierta confianza contemporánea en que la acumulación de diagnósticos o denuncias pueda, por sí sola, transformar la realidad. “Vivimos en un país que está enfermo de darse cuenta”, señaló, agregando que, pese a los constantes llamados de atención sobre fenómenos como la violencia estructural, “las cosas siguen como están”.
En el cierre de su intervención, el filósofo abordó el estallido social de octubre de 2019. “Nos apresuramos en entender la revuelta”, planteó, preguntándose cómo un fenómeno de tal magnitud pudo haber permanecido contenido antes de irrumpir públicamente. “Algo de esa magnitud debe estar en alguna parte”, sostuvo, sugiriendo que las tensiones expresadas en ese momento histórico permanecen aún latentes en la sociedad chilena.
A partir de las ideas del sociólogo Ulrich Beck y su concepto de “tormenta de ideas”, Rojas reflexionó sobre el proceso constituyente abierto tras el estallido social. “Lo que fracasó fue el intento por traducir políticamente el malestar que se había tomado las calles”, afirmó, subrayando que ello no significa que ese malestar no haya existido. “Actualmente esa forma de vida es imposible”, señaló el académico, definiendo el presente como una “sociedad políticamente bloqueada” y afirmando que vivimos “el tiempo de la vulnerabilidad”.
La transmisión del encuentro ya se encuentra disponible en el canal de YouTube de la Universidad de Chile:
