Con un panel en torno a los desafíos de la gestión en torno de la continuidad, sostenibilidad y proyección de los espacios culturales, en escenarios de cambio político e institucional, el Magíster en Gestión Cultural de la Escuela de Postgrado, junto al Diploma de Postítulo en Gestión Cultural, dieron inicio a su nuevo ciclo académico, ampliando el alcance y quehacer de ambos programas hacia el ecosistema cultural.
Con la presencia del director de extensión de la Universidad de Chile, Fabián Retamal, la directora académica la Facultad, prof. María Elena Muñoz y la directora de la Escuela de pregrado, prof. Marcela Retamales, se realizó esta charla abierta a la comunidad universitaria. Esta intancia se situó en un momento de proyección para el Magíster en Gestión Cultural, así lo indicó la prof. Cecilia Noton. “Este período nos ha permitido sentar bases programáticas, activar redes y comenzar a posicionar a la gestión cultural como eje articulador dentro de la Facultad de Artes. Desde este lugar, entendemos que la gestión cultural no sólo es una herramienta creativa, sino una dimensión estratégica capaz de potenciar las múltiples capacidades creativas, críticas y territoriales de la Facultad”, sostuvo.

Por otra parte, el director de la Plataforma Cultural, Pablo Brugnoli, comentó al inicio que la actividad que “actualmente el ámbito cultural se enfrenta a la reflexión sobre los espacios culturales, desde su gobernanza, su sistema de financiamiento y su institucionalidad. Este ejercicio es necesario de realizar desde la Universidad, puesto que en el momento en que nos encontramos, nos permite sentar las bases de la colaboración y el trabajo conjunto para nutrir nuestro quehacer cultural”.
En su compromiso con la educación y el desarollo de profesionales, la coordinadora del Magíster en Gestión Cultural, prof. Carolina Galea, destacó que el programa “incorporó importantes cambios curriculares orientados a enriquecer la formación de cada estudiante, los que están orientados a reconocer las trayectorias educativas presentes en nuestra comunidad. Así también se consolidó la vinculación del programa con importantes espacios culturales, tanto de la Universidad como de la región, lo que ha permitido ampliar las perspectivas y miradas de los estudiantes en su realación con el entorno cultural”.
Ante los cambios que hoy afectan a la esfera cultural, el prof. Fabián Retamal agregó que: “Estamos disponibles para hacer estos diálogos y poner lo mejor que tenemos como Universidad, para el desarrollo cultural de las instituciones. En el contexto actual, es muy relevante pensar la gestión de la cultura con el foco en las artes, puesto que somos una Facultad dedicada a aquello, pero también ver la posibilidad de la gestión cultural en marcos diferentes”.
La gestión de espacios culturales en contextos de cambio
Moderado por la prof. María Graciela Severino, académica del Magíster en Gestión Cultural, el espacio abordó los diversos desafíos, preguntas e inquietudes ha despertado el escenario politico actual, que ha obligado a los espacios culturales a adoptar diversas estrategias y modos de funcionamiento para impulsar sus proyectos e iniciativas artísticas.

“El Museo del Sonido es una institución privada, que posee un modelo de gestión híbrido e interdisciplinario. Nos basamos en tres pilares fundamentales, que tienen que ver con el rescate y edificación del patrimonio, la variación artística y la programación cultural activa dirigida a diversas audiencias. Al ser un espacio privado somos más independientes de los gobiernos, incluso de los locales”, contó su directora ejecutiva, Sofía Forttes, agregando que el apoyo a su financiamiento proviene principalmente de la Ley de Donaciones Culturales, la filantropía y la autogestión.
Por otro lado, Balmaceda Arte Joven nació como una iniciativa del Estado, creada en el contexto de la efervescencia de la recuperación democrática, que se propuso rescatar espacios urbanos para las artes y las culturas. “En ese sentido, somos una corporación cultural sin fines de lucro y en que en su modelo de gestión nos regula el modelo público privado y además estamos constituidos por una asamblea, proveniente de la sociedad civil. Por lo tanto, nuestro modelo está más expuesto al presupuesto nacional”, comentó su directora ejecutiva, Loreto Bravo.

Cada expositora relató las fortalezas y particularidades de los espacios culturales que dirigen. El Museo del Sonido se destaca, por ejemplo, por ser un espacio ubicado el barrio Yungay, que concentra un alto nivel de programación artística activa y audiencias de diverso tipo. “Allí hay un tejido social importante, puesto que también viven muchos artistas y por la forma de administración que tenemos, hemos podido desarrollar la gestión con mucha soltura y creatividad para crear nuevos proyectos. La colaboración ha sido un aspecto fundamental para trabajar y vincularnos con el público”, indicó su directora.
Ante los procesos que han ocurrido en el último período gubernamental, Loreto Bravo cerró la charla indicando que “no hay neutralidad en las instituciones culturales ante este contexto y la gestión cultural no está necesariamente definida por un financiamiento. Lo relevante es la agencia con quienes trabajamos, cómo y hacia dónde se toman las decisiones. Todo es político”, concluyó.
