Con esta actividad abierta a la comunidad universitaria, el Curso de Especialización de Postítulo en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural Mueble inició su año académico 2026. En este diálogo, las profesionales del equipo de restauración de la Facultad de Artes, profundizaron en el proyecto que se inició como parte del plan integral de restauración patrimonial del edificio de Casa Central. En ese contexto, la intervención se centró en la conservación de la colección de retratos de los rectores, ubicada en la sala Ignacio Domeyko, iniciativa que fue impulsada por la Facultad de Artes, a través de su vicedecanato, con el fin de contribuir a la preservación, estudio y protección del patrimonio histórico de la Universidad de Chile.
“El objetivo de intervención fue restaurar integralmente 18 retratos al óleo y sus marcos, pertenecientes a la colección de la Casa Central, representativos de la sucesión histórica de la Universidad. Es decir, poder recuperar la lectura estética de este conjunto pictórico que narra la historia académica de los rectores, así como detener el deterioro físico de las telas”, explicó al inicio Carolina Muñoz, magíster en Conservación y Restauración de Objetos Patrimoniales y coordinadora del equipo de restauración de la Facultad. Con un alto estándar profesional de conocimiento, técnica, competencias y metodología, el proyecto involucró a académicos, conservadoras y pasantes del Postítulo en Conservación y Restauración. Este proceso, implicó además, el traslado de las obras al Taller de Restauración de la sede Las Encinas de la Facultad de Artes, para asegurar las condiciones adecuadas de trabajo, así como el cuidado y resguardo de las piezas. Este espacio fue implementado especialmente para este proyecto y quedará a disposición para su uso por parte del programa.
El vicedecano de la Facultad de Artes, prof. Luis Montes Rojas, destacó que este es el tercer gran proyecto encomendado al equipo de restauración y conservación de la Facultad, luego del trabajo realizado con importantes instituciones públicas, como el Banco Central y EFE (Empresa de los Ferrocarriles del Estado). “Esta iniciativa es el punto inicial de una propuesta vinculada a la conservación del patrimonio propio de la Universidad de Chile, institución que posee un acervo invaluable que es de todos los chilenos y chilenas. En ese sentido, disponer de nuestros esfuerzos para su conservación y restauración es un desafío tremendamente relevante no sólo por su puesta en valor, sino que por la capacidad que tenemos como Facultad en ese ejercicio de la formación y la puesta en marcha de la labor como profesionales de la conservación y restauración”, señaló.

El caso de la obra del Rector Osvaldo Rengifo de Pedro Lira
Con un protocolo centrado en la estabilidad química y mecánica de las obras, el objetivo del proyecto de restauración fue la mínima intervención de las piezas y garantizar su reversibilidad. Realizada por el destacado artista Pedro Lira, una de obras que intervino el equipo de restauración de la Facultad de Artes fue el abogado y político liberal, Osvaldo Rengifo, quien ejerció como Rector de la Universidad de Chile entre 1903 y 1906.
El proceso comenzó con las obras que presentaban un mayor grado de deterioro, trabajando en las pinturas y sus marcos en paralelo. “A simple vista no se veían grandes signos de deterioro, pero con el trabajo se fueron detectando. Fue un gran desafío a nivel de la conservación de la pintura y sus bordes perimetrales. Las intervenciones que se realizaron tenían que ver especialmente con la limpieza, un aplanamiento con peso, el uso de calor controlado y el retiro parcial del barniz, que permitió mejorar la legibilidad del retrato, en torno al color, profundidad y definición de la capa pictórica principal”, comentó Carolina Muñoz, agregando que lograron mantener evidencias de su envejecimiento, sin poner en riesgo a la integridad de la obra.
En el trabajo de restauración de los marcos de la pintura, el foco estuvo en el respeto a su autenticidad y en la estabilización estructural. “La reintegración cromática se hizo desde lo imitativo, por la naturaleza del brillo del dorado. En general, el marco se encontraba en estado regular, por lo que hubo que tomar una serie de acciones para su conservación, que consideró una etapa de consolidación y posteriormente de limpieza. En cuanto a las labores de restauración, se realizó una reintegración volumétrica y cromática de la yesería, para posteriormente nivelar el material. Finalmente, se logró recuperar el color original del marco y en la parte posterior, la calidez de la madera”, sostuvo Florencia Reyes, magíster en Conservación y Restauración de Objetos Patrimoniales y coordinadora del área de marcos del proyecto.
Para las profesionales, el proceso de restauración de la obra representó “un caso significativo dentro del trabajo de conservación patrimonial. Esta intervención permitió estabilizar la obra, mejorar su lectura visual y resguardar su valor histórico, estético y simbólico, asegurando su permanencia en el tiempo”. Todos estos tratamientos fueron desarrollados por el equipo interdisciplinario de conservadores, que aplicó metodologías específicas, según las características materiales de cada retrato y marco.
Tras la culminación de este proceso de conservación y restauración, las obras serán retornadas a su emplazamiento original en la Casa Central. En esa línea, el coordinador del Curso de Especialización de Postítulo en Conservación del Patrimonio Cultural Mueble, prof. Richard Solís, destacó el poder socializar esta disciplina e ir actualizando el quehacer patrimonial, en relación con las necesidades de las comunidades y el país. “Esta es la segunda oportunidad en la que hacemos una actividad de inicio del año académico abierta a la comunidad, en la que podemos compartir distintos proyectos de profesionales de diversas disciplinas relativas al patrimonio, lo que enriquece la experiencia de los estudiantes del programa”, expresó, agradeciendo la participación de las expositoras.
Este encuentro reunió a académicos y docentes del programa, estudiantes de la cohorte 2026, graduados y restauradores, quienes pudieron profundizar en las labores y desafíos que implicó llevar a cabo con el objetivo de salvaguardar el patrimonio vivo de la Universidad de Chile.

