“Me enteré de esta beca gracias a mi profesora de instrumento, María Teresa Molina, quien me orientó y apoyó durante el proceso de postulación, ya que consideró que cumplía con las características necesarias para este tipo de beca”, recuerda Joan González, una de las estudiantes de Etapa Básica que obtuvo una Beca Chile Crea, modalidad Becas Jóvenes Talentos, para continuar cursando este programa académico de la Facultad de Artes durante 2026.
La modalidad Becas Jóvenes Talentos entrega financiamiento total o parcial de proyectos de becas de formación y perfeccionamiento individual (para menores de 18 años considerando la fecha de cierre del concurso), para la adquisición de competencias artísticas a través de estudios con maestros y programas de formación musical infanto-juvenil en Chile, ya sea vía presencial u online.
Diego Barrionuevo, también estudiante de Etapa Básica, supo de esta beca por su “entorno musical, compañeros de orquesta y luego por información que circulaba en redes y en espacios relacionados con el arte y la cultura. Lo que más me motivó a postular fue la oportunidad de seguir desarrollándome en lo artístico, profesional y a la vez recibir apoyo económico para potenciar mi talento, algo es muy difícil de lograr sin ayuda pública o privada”, comenta el estudiante de Trombón.
Por su parte, Joan González decidió postular “porque esta beca me permitiría continuar con mis estudios de Interpretación Musical en Contrabajo en la Universidad de Chile, considerando que es una carrera con altos costos. Mi principal motivación fue poder seguir formándome en el ámbito musical, crecer como intérprete y continuar superándome académica y personalmente”, añade.
Para ambos, el proceso de postulación fue desafiante y exigente, y obtener la beca fue una noticia que recibieron con mucha alegría. “En un primer momento me costó creerlo, ya que son muchos los jóvenes que postulan a este tipo de apoyos”, dice Joan, quien se siente “profundamente agradecida y afortunada por haber sido seleccionada, y valoro mucho la oportunidad que esta beca representa para mi formación musical y académica”. Para Diego “fue una sorpresa de gran satisfacción, ya que sentí que todo el esfuerzo y la dedicación del día a día había valido la pena. También fue un momento de orgullo personal y de agradecimiento hacia mi familia y todos quienes me han apoyado, y han colaborado con mi desarrollo artístico”.
Constancia, disciplina y dedicación
“Sabemos que para muchas familias del ciclo básico, es sacrificada la labor de acompañar el proceso, sumado a que se hace muy complejo el financiar mensualmente los estudios de instrumentos de sus hijos/as. Por lo anterior consideramos que esta es una gran oportunidad para su desarrollo profesional y personal, fruto del esfuerzo y dedicación. Esperamos que en un futuro haya más beneficiados/as y que esta no sea la única beca que apoye de esta manera a estudiantes tan talentosos”, señala la prof. Marcela Retamales, directora de Escuela de Pregrado de la Facultad de Artes, al preguntarle cómo recibieron la noticia de que dos estudiantes de Etapa Básica obtuvieron la Beca Jóvenes Talentos.

Para María Teresa Molina, profesora de Joan González y quien la apoyó en la postulación, esa beca es una iniciativa de enorme valor que “viene a cubrir un ámbito que históricamente ha tenido muy pocas alternativas de financiamiento: los estudios de pregrado y la formación artística especializada en etapas tempranas. En el caso de menores de 18 años, esta beca representa un apoyo concreto tanto para los y las estudiantes como para sus familias, quienes muchas veces deben enfrentar simultáneamente los costos de la educación escolar, la adquisición y mantención de instrumentos, y la formación musical especializada”.
Y añade al respecto que “la beca permite que jóvenes con talento, motivación y proyección artística puedan concentrarse en su proceso de aprendizaje, sin que las limitaciones económicas se transformen en un obstáculo para su desarrollo. En este sentido, la Beca Jóvenes Talentos no solo fomenta la equidad en el acceso a la educación artística, sino que también contribuye a la formación de futuras generaciones de músicos, fortaleciendo el desarrollo cultural del país a largo plazo”.
De esta experiencia, Joan destaca principalmente que esta le permitió comprender “la importancia de la constancia, el compromiso y la disciplina que requiere una formación artística”, así como “reflexionar con mayor claridad sobre mis objetivos académicos y artísticos, y sobre el camino que quiero seguir con mis estudios musicales”. Diego, por su parte, releva el aprendizaje y la confianza que le entregó esta experiencia y que el haber sido seleccionado lo motiva “a seguir creciendo, poder seguir estudiando en esta gran Universidad, a creer más en mis capacidades y a asumir nuevos desafíos, sabiendo que el trabajo constante y la pasión por lo que uno hace pueden abrir grandes oportunidades”, concluye.
